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Costa Rica

Julieta Odio nos descubre el éxito detrás de su carrera orfebre

Nos recibe en su casa campestre para hablar de su pasión más grande, las joyas

by Mauricio Monge

Sentarse a conversar con Julieta es una experiencia muy enriquecedora. Ella sabe de todo. Del mundo, del arte, el diseño, los vicios de la sociedad y la moda. Hoy su nombre es sinónimo de estilo, calidad y buen gusto. Sus joyas han engalanado a personalidades del espectáculo y la alta sociedad. Empezó con la arquitectura pero después cambió de rumbo: “Aquí no había escuelas de joyería, solo una señora que daba clases por la Universidad de Costa Rica. Entré a arquitectura porque me encantaba el arte y el diseño.

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Sus 27 años de experiencia le ha bastado para asegurar que lo que se busca son los detalles personalizados: “Esa carrera me ayudó mucho a entender la tridimensionalidad, a pensar en las necesidades del cliente. Estamos en un momento donde lo artesanal está ganando popularidad, la gente entendió que los artículos producidos en masa no sirven”

En sus manos moldea metales, piedras y otros artículos provenientes de Sudamérica: “Hace unos años solo encontrabas zafiros azules, pero ahora ves en tonalidades verdes, rosados, de todos colores. En este momento me encantan las turmalinas paraiba, unas que son turquesas intensas, ¡espectaculares!”.

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Y si de sus clientas hablamos, europeas, australianas, estadounidenses o mexicanas figuran entre quienes piden sus creaciones: “Una vez participé en una exposición que reunió a los mejores 50 artistas contemporáneos de Latinoamérica que estuvo durante cinco años en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York.”

De su infancia rescata sus aventuras de piratas y libros de aventuras, de los cuales obtiene inspiración para sus experimentos: “Me ha ayudado muchísimo porque la joyería es química, física y metalurgia. Me encantaban los caballos, era muy curiosa, me gustaba muchísimo aprender.

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De las cosas que más disfruta, está despertarse con la ilusión de hacer del día algo positivo y recibir un abrazo fuerte cuando termine de hacerlo: “En mi filosofía de vida está llevar las cosas en el momento que son, tratar de vivir, solucionar, y hacer lo mejor posible en el momento y lugar donde estás.

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