t

El Salvador

Mayte Parker: Una amazona de cuerpo y alma

La guapa deportista compartió con ¡HOLA! Su pasión por los caballos, la cocina y el arte

by Amanda Rodas

Llega a las ocho de la mañana a Albaclara. Se prepara con su pantalón de montar, chaqueta de corte clásico, botas amazona y su casco. Toma al caballo y llega al punto donde siempre inicia su práctica.

 Al bajar del ejemplar, esa figura de mujer seria cambia totalmente. En la vida cotidiana, María Teresa Parker, “Mayte” como le llaman de cariño, muestra a flor de piel su lado amigable y amoroso.

VER GALERÍA

 Con tan solo 24 años, Mayte Parker tiene fuertes ambiciones con su deporte favorito, la equitación, una aventura que inició a los 8 años: “Siempre estuve involucrada con algún tipo de deporte, natación, karate, tenis, basketball y fútbol.”, comenta la joven.

 Buscar una conexión con los animales, la llevó a que su mamá  la instruyer en la equitación: “Una vez que lo probé, no me quise bajar del caballo, pase horas y horas, ¡me enamoré!”

 Su otra faceta: la cocina, que estudió en Scarts y  Le Cordon Bleu en Madrid, y que nació como un divertido hobbie: “En principio no lo veía como carrera, pero una maestra que me ha ayudado en mi vida, me dijo que tenía el arte, porque siempre me ha gustado la pintura.”, señala Maite, quien además es pintora.

VER GALERÍA

 Su amor de cuatro patas se llama Daniel Parker, a quien desde hace seis años describe como su bebé, con quien ha ido tres veces a competir a Guatemala: “Trato de hablarle siempre a mi caballo, él tiene sus sentidos, aparte que es un consentido”, comenta entre risas.

 Los accidentes han formado parte de sus entrenamientos, que como ella misma lo afirma “así se comienza”: Un jinete que no se cae no es jinete. Hubo una vez, cuando tenía 12 años, en un entrenamiento,  el caballo se tropezó en un salto y cayó encima de mí, se me fue el aire y dije que no quería volver a montar”, sostiene.

VER GALERÍA

Verla, es disfrutar de una compañía tranquila y pasiva, pero al cabalgar su chip cambia y por un porte autoritario, de carácter y seguridad: “Para mí el caballo para representa fuerza, belleza, nobleza y libertad”.

 Con equitación, chef y pintura, Maite asegura que su rutina no se complica, porque disfruta lo que hace a solas y en compañía de su familia: “Hay algo que si hacemos casi siempre, bebemos un vino por la noche y platicamos sobre el día.”

Más sobre: