t

Ronald Zürcher: El legado de un empresario y padre ejemplar

El arquitecto más famoso de Costa Rica posa por primera vez con su familia en una espléndida sesión fotográfica

Hablamos del arquitecto más exitoso en la historia de Costa Rica, cuyo trabajo no solo sobresale en nuestro país, sino en toda la región de Centroamérica. Ronald Zürcher es un hombre visionario, emprendedor y con una dorada trayectoria de casi cuatro décadas.

VER GALERÍA

-Sé que sus raíces incluyen sangre inglesa y nicaragüense.

 ¡Y costarricense también! Mi abuelo vino de Inglaterra y se casó con una tica de apellido Acuña. Ahí es cuando nace mi papá y años después de casa con una dama nicaragüense de apellido Gurdián. Se conocieron en un viaje y decidieron establecerse en Costa Rica, esa es parte de la herencia de donde vengo.

-¿Cómo fue su infancia en Barrio Amón?

 Desde que tengo memoria, viví en ese bello barrio de la capital. Hasta los 12 años más o menos. Recuerdo que en esa época había muy poco tránsito, entonces nuestros lugares de juego eran los parques de la ciudad. Pasaba muchas horas en el parque España, en la Plaza de la Democracia y en el parque Morazán.

VER GALERÍA

-Usted incursionó primero en el mundo del Derecho, pero tiempo después cambió su rumbo.

Efectivamente. Cuando terminé el colegio me fui a estudiar al extranjero, después regresé, hice generales y el pre Derecho porque mi papá era abogado. Él siempre quiso que todos sus hijos estudiaran lo mismo. Tomé la decisión y seguí adelante con mi sueño. Luego de un tiempo, vino el apoyo económico y moral por parte de mis padres, para salir y estudiarlo en Mexico

-Aún pasando por un momento difícil, logró abrir su propia empresa, y hoy es una de las firmas más reconocidas del país.

 Afortunadamente me he rodeado de profesionales muy buenos, con una gran trayectoria y que me han acompañado durante muchísimos años. Hemos logrado tener una buena credibilidad en el país y fuera de él, yo me siento como el director de una gran orquesta.

-Hablemos de su familia.

Mi esposa se llama María de la Paz, tenemos dos hijos, Harry, de 15 años y Marianne, de 12. Además hacen mucho ejercicio para que haya una buena combinación entre la educación, condición física y condición mental. Visitamos muchas exhibiciones de arte localmente o a veces en Centroamérica, vamos todos juntos. La apreciación por las artes visuales es algo que compartimos todos. Nos encanta estar juntos, ya sea en un restaurante de paseo, o simplemente viendo una película.

VER GALERÍA

¿Cuál es su filosofía de vida?

Es la enseñanza. Tratar de dejar un legado arquitectónico no solo en nuestro país, sino afuera. Pero también promoviendo la paz espiritual.

¿Tiene algún proyecto especial en mente?

Estamos terminando de construir una escuelita en Islita. Ahí había una escuela que era una sola aula y existía un terreno, entonces con gente de la comunidad y algunos propietarios de casas, logramos desarrollar el proyecto. Nosotros diseñamos los planos y ha sido una experiencia muy bonita. 

Más sobre: