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El Salvador

Lucía Figueroa: La princesa del ballet celebra sus 10 años de trayectoria artística

“El ballet es mi profesión, es mi diario vivir, es algo que está presente en mi mente todos los días”

by Amanda Rodas

Lucía Figueroa es una princesa en el ballet. Con una trayectoria de 10 años, Lucía confiesa que el ballet no fue su primer amor. Primero probó suerte con la gimnasia rítmica y la danza jazz, tiempo después, llegó a la disciplina del ballet.

De pequeña no practicaste ballet, ¿a qué edad inicia todo?

De pequeña practiqué otro tipo de baile como el jazz en el Vivra Jazz, porque bailar siempre me encantó. A esa edad me gustaba inventar mis propias coreografías y presentárselas a mi familia por las noches, pero sobretodo amaba tener presentaciones en el teatro.

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¿Cuál fue la primera pieza que bailaste con ballet?

El Cascanueces, en el que interpretaba los roles de amiga de Clara y bastón de dulce. Desde entonces me enamoré de la danza y me di cuenta que era un mundo que me apasionaba y quería vivir siempre.

¿Cuál ha sido la experiencia más inolvidable como balletista?

Cuando tenía 14 años  y participé en una competencia de ballet en Lima, Perú. Logré pasar a la ronda semifinal, pero no a la ronda final. El día de la gala de premiación, me sentía muy triste, de pronto, estando sentada en el público con mi mamá y mi maestra Dulce, entregaron dos becas prometidas por el jurado ruso Vladimir Issaev.  De un total de 80 participantes, escogieron a dos destacados, y  me la dieron a mí.

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En todos estos años, me imagino que las caídas, errores o algún olvido de alguna pieza fueron parte…

La primera vez que bailé el Lago de los Cisnes, cuando tenía 17 años, tenía una lesión en mi pie derecho. Este ballet se compone de cuatro actos. El día de la función al terminar el tercer acto (el cisne negro) que es el más duro técnicamente, mi lesión se agravó causándome un dolor insoportable. Gracias a mi pareja de baile, Stephan Moys, que me ayudó muchísimo recordándome cada paso, logré finalizar la función, aunque sentí que hice un desastre.

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Has puesto el nombre de El Salvador muy en alto.

He representado al país en dos competencias internacionales, en el II Certamen Internacional de Escuelas de Ballet en Lima, Perú, y en la Boston International Ballet Competition. También, he representado al país en la ciudad de México, cuando rendí mi examen de solista y en dos Galas Internacionales de Ballet en Managua, Nicaragua.

¿Cuál será el otro paso que realizarás en tu vida artística?

El siguiente paso es bailar, bailar y seguir bailando para poder darle al público una buena interpretación de la danza clásica. Quiero que cuando salga al escenario el público disfrute del ballet tanto como yo. 

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