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Lava Land: La aventura de fotografiar los dioses del fuego

¬°Todo empez√≥ con una invitaci√≥n de un amigo! ‚ÄúLuis, ¬Ņme acompa√Ī√°s a escalar Acatenango y fotografiar el Volc√°n de Fuego en erupci√≥n?‚ÄĚ

by Luis Solano Pochet

Siempre hab√≠a tenido el sue√Īo de tomar fotos de un volc√°n activo, porque me parec√≠a extraordinario y diferente a lo que hab√≠a fotografiado antes. As√≠ que definimos fechas y reservamos los boletos a Guatemala. Volamos a Ciudad de Guatemala y nos dirigimos a Antigua, un pueblo colonial lleno de belleza arquitect√≥nica y riqueza cultural. Al d√≠a siguiente, nuestra meta era escalar el Volc√°n Acatenango y acampar frente a la impresionante vista del Volc√°n de Fuego.

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La escalada fue dif√≠cil y muy dura, llegamos al campamento cansados y un paisaje nublado nos acompa√Īaba, ni un indicio del Volc√°n de Fuego. Sin desanimarnos, montamos el campamento y nos alistamos para la caminata hacia la cima. El camino era empinado y lleno de ceniza volc√°nica, por cada paso que dabas te devolv√≠as dos; el equipo fotogr√°fico pesaba m√°s con forme avanzaba el tiempo y el √ļltimo tramo se nos hizo eterno, pero ver los rayos del sol como se reflejaban en la cima era lo que nos daba fuerza para continuar.

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Lo logramos. La vista era abrumadora, nubes doradas a nuestro alrededor y el Volc√°n de Fuego comenzaba a asomarse. Ca√≠a la noche y el fr√≠o se intensificaba, de pronto, el rugido m√°s emocionante que he experimentado, un rojo intenso ba√Īaba el cielo acompa√Īado de miles de estrellas, el Volc√°n de Fuego se despertaba y empezaba su exclusivo espect√°culo nocturno. Una vista impresionante de lava explotando en el aire. Mi emoci√≥n era much√≠sima, finalmente ten√≠a fotos de un volc√°n en erupci√≥n. Una meta cumplida y s√≥lo era el inicio de la noche.

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Ya en la oscuridad tuvimos que devolvernos al campamento, por el fr√≠o no pod√≠amos quedarnos m√°s tiempo en la cima, as√≠ que emprendimos el viaje de regreso, a trav√©s de un camino complejo, inestable y ceniza por doquier. Llegamos al campamento y sin si quiera pensar en comer, continuamos fotografiando el volc√°n que segu√≠a activo y rodeado de estrellas, una escena salida de los sue√Īos de J. R.R Tolkien y la Tierra Media. Un mundo de lava y la fuerza de la naturaleza.Cada explosi√≥n nos llenaba de sentimientos indescriptibles, s√≥lo comparable en mi opini√≥n, con ver las auroras boreales. Dormir no era una opci√≥n, por m√°s cansancio que ten√≠amos, o√≠r los rugidos del volc√°n nos hac√≠a querer continuar. 

El amanecer trajo consigo el √ļltimo show del Volc√°n de Fuego, un estruendo dio paso a una de las explosiones de lava m√°s fuertes que pudimos observar; mientras el cielo se iba iluminando con los tonos c√°lidos, el volc√°n empezaba su descanso. Por otro lado, el Volc√°n de Agua hac√≠a su aparici√≥n a lado izquierdo, mostr√°ndose entre las nubes. Fue un escenario surreal poder presenciar y admirar la cumbre de tres volcanes a la misma vez.

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Bajamos Acatenango y llegamos a Antigua. Agotados, pero completamente satisfechos. Una de las mejores experiencias que he tenido el privilegio de vivir. Creo que muchas veces pensamos en viajes lejos para vivir experiencias que nos cambien, que nos marquen, pero no es así. Estas experiencias pueden ocurrir en nuestro propio país o incluso en los países vecinos, como lo fue Guatemala para mí. Sin saber qué esperar, esta tierra volcánica me sorprendió y enamoró con sus bellezas naturales. Logró convertirse en una de esas experiencias que no olvidaré. Demandó muchísimo de mi parte, pero me dio mucho a cambio.

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