tiempoparami

Columna: Tintos, tacones y chupones

Tiempo para mí… Una oportunidad para pensar en mí misma

Además del rol de madres, muchas de nosotras trabajamos fuera del hogar, por lo que tenemos responsabilidades adicionales

by Adriana Álvarez Meza

Nosotras las mujeres somos muy dadas a querer atender y consentir a todos los que están a nuestro alrededor. Hemos sido criadas para eso, pero al mismo tiempo nos genera placer el ver a los nuestros felices. Para las que somos madres, es aún más la atención que se nos demanda por parte de nuestros hijos, quienes independientemente de la edad, siempre “necesitan” algo nuestro… Hasta el adolescente que no quiere tener que ver nada con nosotros, por alguna razón, ¡Nos necesita para algo!

Además del rol de madres, muchas de nosotras trabajamos fuera del hogar, por lo que tenemos responsabilidades adicionales ya sea por jefes o clientes que demandan también nuestra atención. En resumen, a veces sentimos que tenemos que estar presentes para todos y ser lo que el resto desea que seamos… Pero te has preguntado: ¿Y yo? ¿Dónde estoy yo como mujer? ¿Cuándo es tiempo para mí?

tiempoparami2

Es muy fácil perdernos en las responsabilidades diarias, y asumir los diferentes sombreros que tenemos. Aunque muchas de las cosas las hagamos con todo el amor y voluntad del mundo, no podemos vivir nuestra vida a través de los demás. Debemos recordar siempre que nosotras somos ante todo seres humanos, no podemos dar lo que no tenemos y sobre todo tenemos derecho a tener tiempo para nosotras y a disfrutarlo libre de culpas.

El dedicarnos tiempo a nosotras se puede hacer de varias formas. Puede ser a través del ejercicio: cuando hacemos deporte puede ser nuestro “tiempo especial” con nosotras mismas. Salir solas con nuestras amigas, ya sea para almorzar o cenar, y así tener una posibilidad de conversar. Otra forma es invertir tiempo y dinero en nuestro crecimiento personal, darnos la oportunidad de estudiar, llevar algún curso o participar en algún taller.

Hace unos meses enfrenté ese dilema. Una señora a quién admiro y respeto mucho me instó a participar en un seminario de Tony Robbins. He sido seguidora de él, he leído sus libros, vi su último documental y ya he participado en un seminario de él. Este nuevo seminario puede hacerme crecer, no sólo como persona sino que es orientado a empresarios, por lo que puede tener un impacto positivo en mi empresa. Sin embargo, es un curso muy caro, es toda una semana y en la fecha del mismo, mi hija menor estará cumpliendo 2 meses.

tiempoparami1

En mi mente parecía una idea descabellada ir. No sólo es carísimo, sino que es mucho tiempo y mi “princesa” me necesita…. Al menos eso dijo la saboteadora dentro de mí para asegurarse mi permanencia en casa. Pero una espinita interna me recordó una frase muy linda que leí hace un tiempo: “¿Qué no harías por la persona que más amas? Ahora ve y haz eso por ti misma.”

Si este curso fuera para mi pareja, sin pensarlo lo animo a irse, y yo me “echo la carga” de cuidar a las niñas. Si fuera por alguna de mis hijas, sin pensarlo, les digo que tienen que ir y felizmente cubro los gastos, porque sé lo importante que puede ser para ellas este tipo de actividades. ¿Por qué entonces lo dudo para mí?

La moraleja de esta historia es, que siempre damos todo por los demás, y dudamos en dárnoslo a nosotras mismas. Es normal tener dudas, pero demos el paso de creernos dignas de tiempo para nosotras, en la forma en la que creemos que lo necesitamos y cueste lo que cueste. Si es algo que impulsarías a tu pareja o hijos a que lo hagan, entonces hazlo también para vos misma. Sígueme en: www.facebook.com/HablemosMujer

Más sobre: