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Entramos a la galería de Liz Marie Faarup, una artista innata

“Sueño con recorrer el mundo, ver todo lo que hay afuera de Panamá. Compartir estas experiencias con mi familia y aprender lo más que pueda”

by Elizabeth Cantú Macías

Uno de los personajes de ¡HOLA! Panamá es Liz Marie Faarup. Su habilidad para transformar elementos comunes, como el vidrio o el bronce, en verdadero arte, la convierten en una artista nata con una creatividad donde la magia toma forma.

Fue gracias a un curso de pintura en óleo que tomó cuando estaba en la Universidad, la que la motivó a decidirse por la arquitectura en vez de finanzas. En ese momento y con el arte por las venas, empezó a tomar todos los cursos de arte que se le presentaran.  Regresando a Panamá se unió al taller Quimera donde lleva ya siete años bajo la tutela del maestro Armando Granja. Hoy día con varias exposiciones a su haber tanto nacionales como internacionales, Liz Marie es un artista en pleno desarrollo y con un devenir brillante.

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¿Qué te inspiró en tu más reciente exposición Vidrio y Bronce?

Esta exposición para mí fue muy especial.  Está compuesta de esculturas de vidrio y bronce, muy inspirada en la naturaleza y los animales.  Hubieron varios acontecimientos en mi vida que influyeron en las piezas que hice, entre esos estuvo el nacimiento de mi primera hija que fue una bendición demasiado grande! 

¿Qué mensaje buscas transmitir en esta muestra?

Pasé por un periodo donde quería expresar esa felicidad y traté de hacerlo con mis animales en vidrio tratando de transmitir al que los vieran un sentimiento de paz y felicidad, regresar a ese mundo de niño cuando todo es perfecto.  Luego pasé a crear los guardianes.  Me gusta mucho explorar otros mundos de fantasía, quería llamar a las personas a que los exploraran conmigo. 

Compártenos sobre la creación de las piezas.

La primera pieza de la serie de guardianes fue un ser transparente que está formada por elementos de la naturaleza, invita a los espectadores a crear en sus cabezas sus propios mundos, ¿de dónde salió? ¿Qué es lo que cuida o crea? Básicamente que cada persona pueda jugar con su imaginación a través de estas piezas.  Luego seguí con las escaleras que cada una tiene un guardián diferente y planeo seguir explorando este mundo.

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¿Qué te hace feliz?

Mis hijos y mi esposo es lo que más me hace feliz.  Es lo más grande que Dios me ha dado, no sé qué haría sin ellos.  Después de eso el arte, ese tiempo en el taller que me trae una paz y una felicidad profunda, tengo lo mejor de dos mundos, una vida profesional que me encanta y una familiar espectacular.

¿Quién ha sido tu mayor apoyo en este camino del arte?

Mi madre, mi padre y mi esposo. Recuerdo cuando llamé a mi mamá un día desde mi universidad y le dije que iba a coger una clase de pintura en óleo, ella me cuenta que solo respiró profundo y siguió la conversación, pero pensando por dentro que estaba pagando una universidad carísima para que su hija cogiera un curso en pintura.  Hasta el día de hoy ella es la más feliz que se quedó callada y me apoyó en un momento que jamás pensó que formaría el resto de mi vida. 

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Compártenos algún momento de real stress durante esta muestra.

Nunca se me va a olvidar, para esta exposición ya al final me faltaba una horneada más y 4 horas antes de irme de viaje, se explota un transformador cerca de mi taller y mis hornos por ahí mismo se apagan.  En el desespere ya me tenía que ir al aeropuerto y nada que arreglaban el daño, cuando mi papá me dice que me vaya que él prendía el horno.  Es muy complicado manejar ese tipo de hornos, el programa que hay que meter es muy largo y complicado, pero él ese día me llamó y se sentó a ver cómo me podía ayudar y yo sé que cualquiera de mi familia hubiera hecho lo mismo por mí. Eso me conmovió bastante.

¿Qué tipo de eventos se deben incluir en la agenda cultural de Panamá?

La bienal de arte en Panamá fue, en mi opinión, una iniciativa excelente, todos tuvimos acceso a arte de todas partes del mundo y se expusieron cosas maravillosas.  Las esculturas de la cinta costera fue otro proyecto muy lindo.  El país debería tener una agenda cultural y artística activa que lleve el arte a espacios públicos de alto tráfico donde los panameños puedan disfrutarla y así crear conciencia artística. 

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