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Camila De La Guardia comparte por primera vez el momento más difícil de su vida

“He logrado manejar mi enfermedad, pero no lo veo como un impedimento. Me he dado cuenta de lo importante que es la familia”

by Mauricio Monge

No solo es alta, esbelta y hermosa, también es una joven decidida, tenaz y muy segura de sí misma. La sangre de modelo la heredó de su madre, Marisol Antillón. Ha protagonizado diversos editoriales de moda y hoy es un referente de belleza en el país. Y aunque es una joven que sueña en grande con sus proyectos de vida, este año le tocó lidiar con un enemigo inesperado. Un mes después de cumplir los 21 años, Camila recibió una noticia devastadora; cáncer en el sistema linfático. Algo que definitivamente la tomó por sorpresa, puesto que siempre había llevado un estilo de vida saludable. Camila confió en ¡HOLA! para contar su historia, su lucha y sus razones para vencer a la enfermedad.

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Cami, ¿qué fue lo que te pasó? Este año empezó todo muy bien. Siempre he sido muy sana y he procurado de cuidar mi alimentación al máximo, nunca he padecido de nada. El seis de abril cumplí años y fui a un evento a celebrarlo, al día siguiente amanecí con un dolor en la espalda terrible. Supuse que se debía a la bailada del día anterior, porque siempre bailo hasta no dar más. Me tomé unas pastillas para aliviar el dolor, pero no cesaba. Al día siguiente seguía con el dolor clavado pero aún así me fui a trabajar. El miércoles llegó un momento donde no podía más, entonces llamé a mi abuela para preguntarle por algún laboratorio que estuviera abierto para hacerme unos exámenes. Los resultados salieron muy alterados, todo estaba disparado, cosa que nunca pasa porque como te digo, soy muy regular con mi salud. Me dijeron que lo que tenía era una infección de orina y me mandaron a hacerme un ultrasonido. Aparecieron unas masas irregulares, por lo que el radiólogo puso que se debía descartar un linfoma. Como mi mamá es una mamá leona y lee todo, dijo que teníamos que empezar por eso. Mi papá en ese momento decía que mejor empezáramos con un infectólogo, la cosa es que acabó en una fuerte discusión entre ellos. Yo opté por hacerle caso a mi papá, usé un antibiótico por 22 días y mi cuerpo tuvo cero reacción. A los dos días me hice exámenes de nuevo y otra vez, todo en descontrol. Lo que siguió fue una nueva prueba con un oncólogo. El radiólogo me llamó y su respuesta fue: “Camila, lo que usted tiene es un linfoma”. Para mí, recibir esa noticia a un mes de haber cumplido años fue como que se acabó la vida, no lo podía creer.

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¿Qué vino a partir de ese momento? El oncólogo me hizo la biopsia y me dijo que el linfoma estaba en fase 1, y que íbamos a proceder de inmediato con el tratamiento. En junio empecé la quimioterapia, cada quince días. La doctora que me atendió me dejó muy claro que la enfermedad era curable pero que no podía faltar a la quimioterapia, dado que mis defensas eran muy bajas. También me dijo que debía relajarme por un tiempo, nada de estrés ni preocupaciones al menos por seis meses. Para mí eso fue difícil de asimilar porque yo soy la persona más atarantada del mundo, hago siete mil cosas en un día. A partir de este momento tuve que dejar de trabajar.

No has sido, no sos y no vas a ser la única que enfrente un cáncer a esta edad, ¿qué le dirías a las personas que puedan atravesar una situación como esta? Que no es el fin del mundo, aunque ese sea el panorama que te hacen ver. Al inicio pensás que se te acabó la vida, porque mucha gente lo logra y otra no. Hay más por descubrir, a uno le salen fuerzas de donde uno no se imagina. Es una piedra más en el camino, ella misma te va enseña y demuestra que sos capaz de muchísimas cosas. Los proyectos se atrasan, sí, pero es solo cuestión de mover las fechas, no pasa nada.

¿Cuál es tu propia definición de belleza? Creo que uno siempre tiene algo lindo que lo destaca, viene muy relacionado con qué tanto te querés como persona, porque yo puedo ser lindísima por fuera, pero si ando diciendo que estoy gorda, entonces no tiene sentido. Siento que tiene mucho que ver con el aprecio que te tenés, la belleza siempre sale de muy adentro. El concepto de belleza es un trabajo constante, hay que estar reivindicando tu personalidad y estilo.

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¿Ambicionas triunfar en las pasarelas? Es algo que lo veo como una posibilidad, pero siento que hay que buscar muchísimo más.

¿Qué hay de tu familia? Mi mamá es costarricense y mi papá es panameño. 

¿Tenés hermanos? Tengo dos, uno de 19 y una de 16 que tiene síndrome de down, mi hermano y yo si somos del mismo matrimonio, mientras que mi hermana es del segundo matrimonio de mi mamá.

Antes de finalizar, ¿cómo está tu corazón? En este momento no hay nadie por ahí. Estoy soltera por decisión, prefiero estar sola que mal acompañada como dicen. No me interesa estar con una persona a medias o alguien que no cumple con lo que de verdad busco. Por el momento estoy bien y tranquila, todavía no he encontrado el prospecto que cumpla con toda las expectativas.

La historia de Camila está llena de esperanza, si querés conocerla completa, adquirí nuestra edición impresa del mes de enero.

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