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Fernando Vilanova y sus amores de la vida: familia, fotografía y cine

“La familia es el centro de nuestras vidas, y así lo ha sido siempre. Heredé esta filosofía de vida desde mis padres”

by Cristián Romero y Amanda Rodas

Fernando Vilanova Miranda es un hombre hogareño y carismático, es licenciado en comunicaciones, cinematógrafo y fotógrafo. Ha filmado comerciales para algunas de las marcas más importantes de la región, además de haber realizado proyectos personales como documentales y producciones para ONG´s.       

Sus más grandes pasiones están en casa, son su esposa y sus dos bellos hijos. Fernando es un hombre que se guía bajo sus propias decisiones, riesgos y metas, siempre centrado en su familia, que es lo primero en su vida.

Recuerda su infancia, lo dichosos que es por tener padres que siempre han estado presentes en su vida, que se tomaron el tiempo de enseñarle a disfrutar y valorar la vida; junto a sus dos hermanos y sus amigos más cercanos, con quienes guarda muchos recuerdos de las experiencias que vivieron juntos.

 

Sobre su matrimonio, “Con Ana tenemos una relación muy especial. Además de vivir juntos, también trabajamos juntos. Aunque no hacemos lo mismo, nos apoyamos mucho. Valoro mucho sus consejos y su criterio a la hora de tomar decisiones, ella también me involucra mucho en todos sus proyectos. Ambos tenemos un alto nivel de energía y siempre estamos buscando qué hacer en la familia y el trabajo”.

Fernando se considera un papá moderno, ambos trabajan de manera independiente y viven de la creatividad, por ende están al pendiente de todo tipo de tendencias. Sus dos hijos, Matías de 3 años y Nicolás de 2 años; representa la experiencia más gratificante que ha experimentado en su vida, “es una relación en donde te conviertes en maestro y alumno al mismo tiempo”. Ha aprendido a amar más y de mejor manera, pero sobre todo a aprovechar cada segundo de la vida.

 

Sus hijos tienen rasgos tanto de mamá como de papá, en lo físico y en la personalidad, el mayor sueño para Fernando es ver a sus hijos desarrollando al máximo su potencial, que se conviertan en personas realizadas sin importar a que decidan ser. Pero sobre todas las cosas, que lo hagan impactando positivamente la vida de las personas.



 


 

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