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Gustavo Turizo ¡El chef con sazón colombiano en El Salvador!

La experiencia más bella de poder formar a alguien es que esta persona se lleve parte de tu ADN y aprenda a disfrutar,

by Esther Requeno y Amanda Rodas

El carisma y el “sabor” describen muy bien a este Chef colombiano de 32 años, Gustavo Turizo. Desde hace dos años vive enamorado de El Salvador, país que le permitió descubrir una cultura, que para él es muy bella y similar a su natal Colombia.

Es un chef creativo e inventor, su imaginación llega lejos a la hora de cocinar y su satisfacción es ver a los salvadoreños pidiendo más en sus platos. Le encanta cocinar al aire libre, disfruta mucho de ver y jugar fútbol, le apasiona escribir anécdotas de su vida con un poco de realismo mágico; y cuando escucha un vallenato le es imposible quedarse sentado.

Para Gustavo, pensar en su familia le llena el alma… Proviene de una familia numerosa y pese a la distancia son muy unidos.

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De contador a chef

Gustavo realizó estudios en contaduría pública y justo cuando su carrera iba muy adelantada pasó algo muy particular. Su hermano William lo alentó a seguir su corazón, “entendí que debía escoger la profesión que me hace sonreír y es la de ser chef. Así es como estoy siendo un chef salvadoreño con sazón colombiano”, dijo sonriendo.

Durante su camino como admite que el mayor reto fue el de hacer cortes milimétricos para las evaluaciones finales, ya que tenía un gran maestro en ese momento, el gran Matías, que llegaba con una regla y medía uno a uno los cortes y si no daban la medida, debía repetir todo el examen.

“Esa experiencia ha hecho que ame más cocinar lo salado, aunque sus amigos más cercanos y familia le digan que le queda mejor lo dulce”, nos confesó entre risas.

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“Cada vez que enciendo los fuegos no solo salen alimentos para la mesa de los que me visitan, sale una parte de mí que les dice directamente a su alma, este es Gustavo Ramos,  mi hermano me da la libertad de poder sorprender cada vez más a nuestros invitados”, comentó.

Fuera de su cocina cuenta que en casa su mamá no lo deja cocinar, pero con quien más ha tenido la oportunidad de compartir la cuchara es con su hermano y compañero de sueños, William Ramos. “Él es muy creativo y tiene un don para elegir ingredientes y con naturalidad hace que combinen de manera perfecta, es más, podría decir que nadie hace las muelitas de cangrejo como él, súper recomendadas”, señaló.

Además de la cocina, el chef colombiano inició  una panadería junto a sus amigos Héctor y Bea con el nombre “Degusta El Salvador” en Plaza Mundo; muy pronto iniciará un proyecto para mostrarle a todo El Salvador qué es Colombia a través de la gastronomía.

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